Andrea Mayorquín aseguró que las consecuencias de la variabilidad climática ya comienzan a reflejarse en el departamento con menos lluvias y altas temperaturas. La funcionaria advirtió que octubre sería el mes más crítico por la posible llegada de un Fenómeno del Niño de gran intensidad.
Desde la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima se lanzó una nueva alerta frente a las posibles consecuencias que dejaría un Fenómeno del Niño de gran intensidad en el departamento, especialmente por el riesgo de escasez de agua y las afectaciones ambientales en ecosistemas estratégicos como el Nevado Santa Isabel.
La directora de Ambiente, Andrea Mayorquín, aseguró en entrevista con La Voz del Pueblo que las consecuencias de la variabilidad climática no siempre son inmediatas, pero ya comienzan a reflejarse con extremos de altas temperaturas, menos lluvias y posibles impactos sobre las fuentes hídricas.
“Las consecuencias extremas de la variabilidad climática ya las vemos reflejadas en gestión del riesgo porque son extremos de menos lluvias y extremos de más lluvias”, explicó la funcionaria.
Según indicó, los sistemas de monitoreo climático, incluido el IDEAM, advierten que octubre sería el mes más crítico del año, con una probabilidad cercana al 96% de que se consolide un Fenómeno del Niño “muy fuerte” en el país y el departamento.
“La escasez de agua ya se empieza a notar y posiblemente se verá reflejada en un pico muy alto hacia octubre”, agregó Mayorquín.
Frente a la preocupación por los ecosistemas de alta montaña y particularmente el Nevado Santa Isabel, la funcionaria señaló que la Gobernación viene trabajando de manera articulada con diferentes entidades ambientales y con el Parque Nacional Natural Los Nevados para fortalecer las acciones de conservación y preservación.
“Tenemos directrices claras desde Parques Nacionales y también debemos invertir y proteger estas zonas de conservación en nuestro territorio”, afirmó.











