El edil de la comuna Siete, Edwin Moreno, aseguró que los comerciantes ubicados en el sector intervenido de la avenida Ambalá han registrado una reducción en sus ventas debido a las obras que se ejecutan en el corredor vial.
Moreno explicó que el acceso hacia San Bernardo continúa habilitado por vías alternas.
“La gente todavía sigue subiendo a San Bernardo y no hay ningún problema porque están metiendo por la parte de adentro de El País y Nazaret. Esa carretera está en buenas condiciones y desembocan al puente de El País”, indicó.
Sin embargo, señaló que el impacto se ha sentido en los establecimientos ubicados en el primer tramo de intervención.
“En el tramo de arriba, que es el lote número uno, sí se ha bajado considerablemente porque la gente está preocupada. Estuve hablando con unos amigos mecánicos cerca de la avenida Ambalá y me comentaban que estaban haciendo días de 7.000, de 15.000, de 20.000 pesos, pagando un arriendo de 1.200.000 o 1.500.000 pesos, entonces no justifica”, manifestó.
El edil indicó que ha pedido a los comerciantes mantener la expectativa frente a la culminación del proyecto, aunque reconoció que existe preocupación por el ritmo de los trabajos.
“Uno les dice como líder que hay que tener un poquito de paciencia y que después de que esto esté pavimentado se van a duplicar o a triplicar los ingresos, pero tienen que tener un poquito de paciencia. Lo que pasa es que se preocupan al ver que realmente no están avanzando las obras como deberían avanzar”, afirmó.
Moreno agregó que la afectación también alcanza a otros establecimientos del sector, principalmente a los pequeños negocios.
“Los supermercados también. Lo que pasa es que Multicentro tiene la ventaja de que tiene entrada por la parte de la Quinta. Por la avenida Ambalá está totalmente muerto, pero por la avenida Quinta pueden entrar. Los otros, los pequeños comerciantes, que son los restaurantes y las tiendas, esos son los que se ven afectados. Los grandes no sufren tanto, pero los pequeñitos sí”, expresó.
Moreno hizo un llamado para que las obras se ejecuten dentro de los plazos anunciados.
“Se les pide el favor de que agilicen un poquitico, que cumplan los tiempos, porque dieron tres meses. La gente programa pagar arriendo por tres meses y sabe que son tres meses malos, pero si se alarga a tres, cuatro o cinco meses, entonces ahí es donde van a tener inconvenientes”, concluyó.









