La directora de Cortolima, Olga Lucía Alfonso, también confirmó que existen títulos mineros otorgados, pero quienes están con las actividades irregulares son estructuras criminales que tienen azotado al departamento.
Una preocupante radiografía entregó Cortolima sobre la situación que se vive en Chaparral por cuenta de la minería ilegal. La directora de la entidad, Olga Lucía Alfonso, confirmó que en la zona operan estructuras criminales que utilizan la violencia para mantener el control del negocio.
Las asonadas registradas en medio de operativos son, según la funcionaria, una estrategia de presión ejercida por personas que no pertenecen a la región.
“Son personas que vienen de Antioquia y otros lugares del país”, aseguró.
El panorama se agrava con la presencia de disidencias de las FARC, que estarían detrás de la financiación y control de estas actividades ilícitas.
Aunque en el área existen títulos mineros otorgados legalmente, Alfonso aclaró que estos no están siendo utilizados conforme a la normativa.
“La minería en Colombia es una actividad reglamentada, pero lo que hay allá es ilegal”, enfatizó.
Además del impacto ambiental, la situación tiene un fuerte componente social, con comunidades vulnerables y posibles casos de menores vinculados a estas dinámicas.
Pese a la complejidad, la directora aseguró que las autoridades no bajarán la guardia. Los operativos continuarán de forma permanente para recuperar el control del territorio y frenar la expansión de la minería ilegal en el sur del Tolima.











