La directora Olga Lucía Alfonso, aseguró que pese a las millonarias ganancias que genera el oro ilegal, el Tolima no recibe beneficios y, por el contrario, enfrenta pobreza y deterioro ambiental.
Una contundente advertencia hizo la directora de Cortolima, Olga Lucía Alfonso Iannini, sobre las consecuencias de la minería ilegal en el sur del Tolima. Aunque el oro alcanza precios históricos en el mercado, la riqueza que genera no se queda en el territorio.
“En el departamento no se queda nada, nada, se queda la pobreza”, afirmó la funcionaria, al referirse a los impactos sociales y económicos que deja esta actividad.
De acuerdo con Alfonso Iannini, el alto valor del oro ha convertido su extracción ilegal en un negocio incluso más rentable que el narcotráfico, lo que ha facilitado la llegada de grupos armados ilegales y redes criminales.
A esta situación se suma la presencia de miles de personas provenientes de otras regiones del país, quienes han llegado al sur del Tolima para participar en estas actividades.
Ante este panorama, la directora destacó que aún se está a tiempo de evitar que la crisis alcance niveles más graves, como ha ocurrido en otras zonas del país afectadas por la minería ilegal.
Por ello, hizo un llamado a fortalecer la acción integral del Estado, articulando esfuerzos entre autoridades locales, regionales y nacionales para recuperar el territorio, proteger el medio ambiente y generar alternativas económicas legales para las comunidades.











