El comandante Royer Gómez Herrera aseguró que la ocupación ilegal de terrenos en el Fuerte Militar de Tolemaida es un problema histórico que persiste desde 1954 y confirmó que el Ministerio de Defensa adelanta procesos de judicialización y recuperación de predios que hoy están en manos de invasores y asentamientos ilegales.
La ocupación ilegal de terrenos dentro del Fuerte Militar de Tolemaida volvió a encender las alarmas del sector Defensa, luego de que el comandante del Ejército Nacional, mayor general Royer Gómez Herrera, confirmara que esta problemática persiste desde la creación de la unidad militar en 1954 y que actualmente se adelantan acciones jurídicas, de inteligencia y seguridad para recuperar los predios ocupados.
Según explicó el alto oficial, el problema no es reciente sino una situación que se ha prolongado durante décadas y que hoy involucra barrios subnormales, asentamientos irregulares e incluso construcciones de alto valor dentro de terrenos pertenecientes al Estado.
“Tenemos la delimitación exacta, con topografía y georreferenciación, de los predios que están siendo ocupados, así como el censo de las personas que realizan ocupación de hecho”, indicó Gómez Herrera.
El comandante detalló que sectores como La Yucala, La Aranjala y Mesa Baja hacen parte de las zonas identificadas dentro de este complejo panorama territorial, donde ya existen procesos de investigación y judicialización contra quienes estarían ocupando ilegalmente los terrenos militares.
Asimismo, aseguró que el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares cuentan actualmente con una estructura jurídica fortalecida para enfrentar estas invasiones. Cada fuerza dispone de oficinas de finca raíz y abogados litigantes que adelantan procesos de recuperación de predios y defensa de los bienes del Estado.
“Son predios que deben volver nuevamente al Estado, al Ministerio de Defensa y al Ejército Nacional”, enfatizó el oficial.
De igual manera, reveló que se mantienen patrullajes permanentes, trabajos de inteligencia, vigilancia y otras medidas de seguridad para evitar nuevas ocupaciones y garantizar el control de la zona militar.











