Juan Felipe Rodríguez, accionante de la tutela aseguró que respeta la decisión del Tribunal de levantar el pico y placa en la vía Murillo–Manizales, pero advirtió que acudirá nuevamente a la justicia si el Gobierno Nacional y las entidades competentes no presentan antes del 30 de junio un plan de choque serio.
El Tribunal Superior de Ibagué decidió levantar la medida de pico y placa que regía desde octubre de 2024 en la vía que conecta a Murillo con Manizales, una de las principales rutas de acceso al Parque Nacional Natural Los Nevados. Sin embargo, la decisión mantiene la restricción hasta el próximo 30 de junio mientras las entidades del Gobierno Nacional elaboran un plan de choque para proteger este corredor ambiental.
Así lo confirmó Juan Felipe Rodríguez, accionante de la tutela que declaró al parque natural como sujeto de derechos, quien aseguró que respeta la determinación judicial adoptada el pasado 19 de mayo, pero advirtió que las autoridades deberán cumplir estrictamente el mandato establecido por el Tribunal.
Según explicó Rodríguez en diálogo con La Voz del Pueblo, durante este periodo las entidades nacionales y regionales tendrán la obligación de construir una política pública seria que permita definir el futuro de la movilidad en esta vía estratégica, teniendo en cuenta aspectos como la capacidad de carga vehicular, posibles restricciones de tránsito y medidas de conservación ambiental.
“El Tribunal prácticamente le entrega la pelota al Ejecutivo para que determine cómo será el manejo de esta vía con respeto al ambiente”, señaló el accionante, destacando la importancia de proteger uno de los accesos más sensibles al ecosistema de alta montaña de Los Nevados.
Rodríguez también lanzó una advertencia frente al cumplimiento de las órdenes judiciales. Indicó que, si las entidades no presentan el plan exigido antes del 30 de junio, acudirá nuevamente a instancias judiciales mediante incidentes de desacato para exigir el cumplimiento de la decisión.
La medida de pico y placa había sido implementada como mecanismo de control ambiental ante el aumento del flujo vehicular hacia el parque natural, considerado uno de los ecosistemas estratégicos más importantes del país.











