El cabildante lanzó explosivas denuncias sobre el negocio oculto detrás de los llamados “brujos” en el Tolima, existirían hasta fábricas de imágenes religiosas manipuladas con bombas de agua, tintes rojos e incluso inteligencia artificial para engañar a personas en Estados Unidos y Centroamérica.
El concejal de El Espinal, César Morales, lanzó explosivas declaraciones en La Voz del Pueblo sobre el presunto negocio que existiría detrás de los llamados “brujos” y santeros en municipios del Tolima.
Según el cabildante, algunas personas estarían utilizando imágenes religiosas manipuladas, efectos mecánicos e incluso inteligencia artificial para engañar a ciudadanos en el extranjero y obtener millonarias sumas de dinero.
“Eso ya se industrializó”, afirmó Morales al explicar que, presuntamente, existen fábricas donde elaboran figuras de la Santa Muerte y otras imágenes religiosas con mecanismos internos que permiten simular que lloran sangre.
De acuerdo con el concejal, los muñecos serían fabricados con depósitos de agua mezclada con tintes rojos y activados mediante pequeñas bombas ocultas para aparentar supuestos milagros frente a sus víctimas.
“Le colocan una bomba y con el pie la accionan. Entonces la Santa Muerte empieza a gotear con sangre roja y la gente cree que el trabajo espiritual está funcionando”, explicó durante la entrevista.
Morales aseguró en La Voz del Pueblo que gran parte de las víctimas serían migrantes mexicanos y centroamericanos radicados en Estados Unidos, quienes continúan creyendo en rituales de santería y terminan enviando entre 200 y 300 dólares por supuestos trabajos espirituales.
Pero la denuncia fue más allá. El concejal señaló que algunos de estos grupos también estarían recurriendo a herramientas de inteligencia artificial para simular voces, movimientos y mensajes “milagrosos” con el fin de convencer a los incautos.
“Ahora con inteligencia artificial acomodan voces y hacen creer que la Virgen habló o que las imágenes se movieron”, sostuvo.
Asimismo, advirtió que en medio de la proliferación de estos negocios, algunos terminarían vinculados a estafas y actividades relacionadas con el microtráfico.
El concejal aseguró que situaciones similares se estarían presentando no solo en El Espinal, sino también en municipios como Suárez, Ibagué y otros sectores del departamento.











