En un momento marcado por la emergencia y la tensión social, el representante a la Cámara Gerardo Yepes protagonizó una visita a Venadillo, al norte del departamento, con el propósito de acompañar a las comunidades más afectadas por la reciente ola invernal. El recorrido a esta parte del Tolima, según sus críticos, podría tener un matiz de reconciliación política más que un gesto netamente humanitario.
La semana pasada la llegada de Yepes no fue bien recibida por todos los miembros de la comunidad. Durante su estadía, algunos moradores lo abuchearon y le cuestionaron directamente: “¿Dónde está la plata de los proyectos?”¿qué ha hecho con la maquinaria amarilla? se escuchó entre los reclamos. El descontento refleja una percepción general de falta de gestión y olvido durante su periodo fuera del municipio.
Fuentes locales señalan que la protesta estuvo liderada por lideres políticos que habían apoyado a Yepes en campañas anteriores, tanto para la cámara como para la asamblea departamental, pero no habían sido tenidos en cuenta por el congresista tolimense y no les había vuelto a responder el celular. Una de esas líderes le reprochó que sólo volvió hasta ahora al territorio, en medio de la campaña electoral que se avecina en el mes de marzo.
A pesar del rechazo inicial, el gesto de volver al municipio en un momento de crisis puede tener un impacto positivo: si se concreta una articulación real entre la comunidad, la Gobernación y la administración local, podría abrir paso a una reconstrucción no sólo física, sino también política y social. La jornada se desarrolló sin altercados, a diferencia del episodio anterior. La nueva visita se produjo pocos días después de que circularan videos en redes sociales donde se ve a una mujer increpando al representante, de quien se sabe es una figura polémica del municipio.











