El médico y conferencista aseguró que los celos, las frustraciones familiares y el consumo de alcohol desencadenan tragedias en esta fecha especial.
El médico, escritor y conferencista Sergio Lastra lanzó una fuerte reflexión sobre el incremento de casos de violencia intrafamiliar, agresiones y feminicidios durante la celebración del Día de la Madre, una fecha que históricamente ha estado marcada por hechos lamentables en Colombia.
En entrevista con La Voz del Pueblo, el especialista aseguró que detrás de la mayoría de tragedias ocurridas durante esta jornada en el Tolima aparece un mismo factor: el consumo de alcohol.
Según explicó, las reuniones familiares suelen convertirse en escenarios de confrontación cuando se mezclan emociones acumuladas, conflictos personales y licor.
“Siempre está presente el alcohol. Es un día donde se comparte en familia, normalmente bajo la influencia del alcohol, y ahí salen recuerdos, problemas y situaciones emocionales que terminan en peleas, agresiones y hasta muertes”, afirmó Lastra.
El experto sostuvo que la problemática no es nueva y recordó que desde sus años de servicio médico rural ya observaba el mismo patrón de violencia en fechas especiales.
Para él, la raíz del problema también está en la falta de educación emocional dentro de la sociedad: “Las personas no hemos sido educadas para manejar nuestras emociones ni nuestras relaciones humanas. Ahí está el verdadero problema”, indicó.
Lastra relacionó esta situación con el aumento de separaciones, los casos de celos extremos y los feminicidios, asegurando que muchos de estos hechos tienen un origen emocional mal manejado.
Incluso, insistió ante esta redacción en la necesidad de cambiar la percepción frente a los conflictos de pareja y aprender a reaccionar desde el respeto y no desde la violencia.
“El alcohol libera los instintos del ser humano. Una persona embriagada se vuelve más impulsiva, más agresiva y pierde control de sus emociones”, agregó.
Finalmente, el médico hizo un llamado a que la celebración del Día de la Madre se convierta en un espacio de reconocimiento y tranquilidad, dejando de lado los excesos y el consumo desmedido de alcohol.
“El mejor homenaje para las madres es compartir en paz, halagarlas y evitar que el alcohol termine destruyendo familias”, concluyó.










