La alcaldesa Beatríz Valencia se siente segura, pero en el cabildo municipal ya se habla de demandas contra la decisión de la mesa directiva ad hoc.
El llamado “novelón” alrededor del empréstito de $5.000 millones llegó a su capítulo decisivo en el Líbano. En la jornada de cierre de sesiones, ocho concejales dieron su voto positivo al proyecto, mientras la mesa directiva no hizo presencia y un concejal del Partido Liberal se retiró de la sesión.
La alcaldesa Beatriz Valencia defendió la iniciativa y aseguró en diálogo con La Voz del Pueblo que el propósito es fortalecer el trabajo conjunto con las comunidades para ejecutar obras de infraestructura que permitan mejorar la movilidad, especialmente en la zona rural.
“La apuesta es construir como mínimo 10 kilómetros en cinta huella reforzada en la parte rural y 11 cuadras de pavimento por gestión compartida en la parte urbana”, explicó la mandataria.
Según Valencia, el modelo contempla que la administración municipal adquiera los materiales y los entregue a las comunidades, para posteriormente ejecutar las obras conjuntamente. La alcaldesa destacó que este esquema ya ha permitido construir alrededor de 20 kilómetros de cinta huella y placa huella en diferentes sectores del municipio.
Sin embargo, el trámite del empréstito estuvo marcado por una fuerte confrontación política, así las cosas la mandataria sostuvo que la mayor dificultad se presentó con la mesa directiva del Concejo, cuyos integrantes, según afirmó, hacen parte de la oposición a su gobierno:
“La mesa directiva en su totalidad hace parte de la oposición de mi gobierno”, manifestó Valencia, quien también cuestionó la difusión de mensajes en redes sociales que, a su juicio, terminaron “difamando y satanizando” el proyecto.
Uno de los episodios que más polémica generó fue la reiterada ausencia del presidente del Concejo durante las sesiones en las que debía debatirse la iniciativa. La alcaldesa aseguró que el mandatario de la corporación argumentó problemas de salud en varias oportunidades y que, en la última sesión, tampoco asistió el vicepresidente encargado de asumir la conducción del debate.
Valencia calificó la situación como “penosa” y señaló que ya existen denuncias ante la Procuraduría y el Consejo Nacional Electoral, por lo que espera que las autoridades competentes determinen las responsabilidades correspondientes.
“Tres personas que actualmente lideran la mesa directiva del Concejo lo hayan vuelto, literal, una recocha”, cuestionó la alcaldesa, al tiempo que insistió en que estas actuaciones terminan afectando la imagen de todo el municipio.
Con el proyecto aprobado, la administración municipal tendrá ahora cuatro meses para adelantar los trámites administrativos, contratación y compra de materiales, con la expectativa de que las obras comiencen en enero de 2027 y se desarrollen durante todo el año.









