El municipio busca, junto con la Gobernación del Tolima y el Banco Agrario, alternativas para aliviar las deudas de los productores y permitirles contar con el tiempo necesario para recuperarse.
La emergencia climática llevó al campo de Valle de San Juan al límite, así lo confirmó el alcalde John Anderson Bonilla quien señaló que los cultivos de maíz se perdieron por completo, los ganaderos se quedaron sin alimento para sus animales y ya se reporta muerte de ganado por el verano, mientras los cafeteros también enfrentan una cosecha comprometida.
Ante este panorama, el mandatario planteó al Banco Agrario y a la Gobernación del Tolima una salida que permita a los campesinos respirar financieramente para asumir los intereses de los créditos y ampliar los plazos del capital hasta un año y medio o dos años.
“Ellos vienen unos cuatro años seguidos perdiendo”, advirtió Bonilla, al explicar que la actual tragedia se suma a una crisis que el sector rural viene arrastrando desde hace varios años.
El alcalde destacó la voluntad inicial del Gobierno nacional para atender la emergencia, pero insistió en que ahora deben concretarse soluciones para evitar que la pérdida de las cosechas se convierta también en una crisis de endeudamiento para las familias campesinas.









