Aunque continúa siendo un municipio rico en fuentes hídricas, Diana Magaly Caro reconoció que existen preocupaciones de cara al futuro por los cambios ambientales y llamó a proteger nacimientos, páramos y bocatomas para evitar una eventual crisis de abastecimiento.
El agua de Santa Isabel no puede darse por garantizada, así lo advirtió la alcaldesa Diana Magaly Caro en diálogo con La Voz del Pueblo al referirse al futuro del abastecimiento hídrico del municipio y a los cambios ambientales que podrían afectar las fuentes que actualmente suministran el recurso.
“Santa Isabel cuenta con numerosos nacimientos y bocatomas que permiten garantizar el servicio a la población; sin embargo, consideramos que las condiciones climáticas obligan a prepararse desde ahora para posibles dificultades”, señaló.
Uno de los factores de preocupación está relacionado con las transformaciones que puedan presentarse en la nieve de Santa Isabel y sus ecosistemas asociados, por eso, la mandataria local insistió en que la respuesta debe comenzar con la protección de las fuentes.
“Tenemos que cuidar nuestras fuentes hídricas y los nacimientos”, puntualizó.
Aunque actualmente el municipio mantiene una buena disponibilidad de agua y continúa siendo considerado un territorio productor del recurso, la administración reconoce que los cambios ambientales podrían modificar ese panorama.
Por eso se fortalecen las acciones de pedagogía ambiental y consumo responsable mediante programas articulados con Cortolima, la Gobernación del Tolima y el Gobierno Nacional.










