El mandatario Javier Orlando Montilla afirmó que existe una probabilidad del 96 % de que se presente este evento climático y advirtió que las capacidades institucionales podrían resultar insuficientes frente a un escenario extremo de incendios forestales y sequías prolongadas.
Aunque Villarrica no registra por ahora afectaciones graves por la disminución de las lluvias, la administración municipal ya encendió las alarmas ante la posible llegada del Fenómeno del Niño, cuya probabilidad de ocurrencia, según los reportes conocidos por las autoridades, alcanza el 96 %.
El alcalde Javier Orlando Montilla aseguró que el municipio cuenta con condiciones ambientales favorables gracias a su cercanía con el Páramo de Sumapaz y el Bosque Galilea, factores que históricamente han ayudado a reducir los impactos de las temporadas secas. Sin embargo, advirtió que la localidad no está exenta de enfrentar incendios forestales y problemas asociados a la escasez de agua.
“Villarrica es uno de los últimos municipios de la región en entrar en riesgo por incendios forestales, pero eso no significa que estemos protegidos totalmente. Las zonas bajas y cafeteras son vulnerables y allí ya hemos identificado factores de riesgo”, explicó el mandatario.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es la persistencia de prácticas tradicionales de quemas en algunos sectores rurales, una situación que podría incrementar el riesgo de conflagraciones durante los meses de mayor sequía.
Ante este panorama, la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo inició la adquisición de equipos para almacenamiento y distribución de agua, además de coordinar acciones con la Gobernación del Tolima para fortalecer la capacidad de respuesta frente a posibles emergencias.
Montilla reconoció que un evento climático extremo podría poner a prueba la capacidad operativa de los municipios: “Cuando se presentan fenómenos de gran magnitud, los recursos humanos y técnicos no siempre son suficientes para atender todas las emergencias. Por eso nos estamos preparando desde ahora“, afirmó.
En materia de abastecimiento de agua, el alcalde indicó que actualmente no existe riesgo de desabastecimiento para la población, aunque reconoció que Villarrica continúa enfrentando problemas estructurales relacionados con la calidad y continuidad del servicio.
Según explicó, gran parte de estas dificultades se originaron tras decisiones técnicas adoptadas desde 2017, cuando se determinó que el casco urbano se encuentra en una zona con amenaza por remoción en masa considerada no mitigable, situación que frenó importantes proyectos de infraestructura para el sistema de acueducto y alcantarillado.











