Así fue como la “albiceleste” dió ejemplo de pundonor, orgullo por su camiseta y como se juega al fútbol con garra charrua.
Los primeros 45 minutos carecieron de emociones en las áreas, ya que los dos equipos priorizaron el orden táctico y se fueron al descanso sin registrar disparos peligrosos a puerta.
En la segunda mitad llegaron las emociones e Inglaterra golpeó primero al minuto 55. Tras un centro preciso del juvenil Morgan Rogers, Anthony Gordon apareció en el segundo poste para empujar el balón y poner el 1-0 parcial a favor de los europeos.
Tras el gol, el director técnico de Inglaterra, Thomas Tuchel, optó por realizar cambios defensivos para asegurar el resultado.
Esto le otorgó la posesión absoluta a Argentina, que comenzó a bombardear el área rival mientras el arquero Jordan Pickford se vestía de héroe tapando balones clave.
La resistencia inglesa se rompió al minuto 85, cuando Enzo Fernández sacó un zapatazo espectacular desde fuera del área para colocar el empate 1-1.
Ya en el tiempo de compensación, al minuto 92, un gran centro de Lionel Messi encontró la cabeza de Lautaro Martínez, quien sentenció el 2-1 definitivo para desatar el éxtasis albiceleste y meter a la vigente campeona en su séptima final histórica.










