Las altas temperaturas registradas en las últimas semanas encendieron las alertas en el sector agrícola del Tolima. Sin embargo, desde Usocoello aseguran que las fuentes hídricas se mantienen estables y que ya está en marcha un plan de contingencia para garantizar el suministro de agua a los productores del Distrito de Riego.
Aunque el fenómeno de El Niño ha elevado las temperaturas en el Tolima, las fuentes hídricas que abastecen al Distrito de Riego de Usocoello mantienen niveles estables, evitando por ahora una emergencia como la registrada durante la fuerte sequía de 2015 y 2016. Sin embargo, la principal preocupación del sector agropecuario no está en el agua, sino en la difícil situación económica que atraviesan los productores de arroz.
Así lo advirtió Carlos Rojas, gerente de Usocoello, quien aseguró que los agricultores se encuentran inquietos por los bajos precios que actualmente paga la industria arrocera, una situación que contrasta con los elevados costos de producción que continúan golpeando la rentabilidad del sector.
“Estamos muy expectantes frente a lo que va a suceder con el precio del arroz. Los productores están preocupados porque el valor actual no está generando la rentabilidad esperada, mientras los insumos siguen teniendo costos muy altos“, señaló el dirigente.
La incertidumbre aumentó tras el vencimiento, el pasado 31 de mayo, de la resolución expedida por el Ministerio de Agricultura que permitía intervenir el precio del cereal. Ahora, el comportamiento del mercado dependerá de la oferta y la demanda, aunque el Gobierno Nacional no descarta volver a intervenir si se presentan distorsiones injustificadas.
Según Rojas, actualmente la industria está pagando alrededor de 170.500 pesos por carga, una cifra que considera insuficiente para cubrir los costos que asumen los cultivadores.
A esta situación se suma otro reclamo histórico del sector de la tasa por uso del agua. El gerente de Usocoello explicó que los agricultores continúan esperando la firma de un decreto presidencial que modificaría las condiciones de este cobro y reduciría significativamente los valores: “Es una tasa que ha sido muy lesiva para el sector agropecuario. Hay casos en los que los productores pasaron de pagar 100 pesos a pagar 600 pesos por los factores establecidos en la normatividad vigente“, afirmó.











