El alcalde de Valle de San Juan, Jhon Anderson Bonilla, contó que lleva 20 días sin llover lo que trajo consecuencia en la producción donde más de 1.400 hectáreas estarían afectadas y cerca del 75% de la población depende directamente de esta actividad agrícola.
Una grave emergencia agrícola enfrenta el municipio de Valle de San Juan debido a la intensa sequía que ya completa más de 20 días sin lluvias y que estaría provocando la pérdida casi total de la cosecha de maíz, principal actividad económica de la población.
El alcalde Jhon Anderson Bonilla aseguró que el panorama es crítico y que la afectación ya golpea no solo al sector agrícola, sino también a miles de familias que dependen directamente de esta producción.
“Hoy ya tenemos una dificultad que no tiene reversa. El sector más afectado evidentemente es el maicero, que representa la gran mayoría del municipio”, señaló el mandatario.
Según explicó, actualmente se adelanta un censo para determinar las cifras exactas de los afectados; sin embargo, el municipio cuenta con cerca de 1.400 hectáreas sembradas de maíz y alrededor del 75% de la población depende económicamente de este cultivo.
Las estimaciones preliminares apuntan a que entre 4.000 y 5.000 personas ya sienten el impacto de la crisis por la falta de agua y la pérdida de la producción agrícola.
El alcalde indicó que el cultivo se encontraba en la etapa de espigamiento, considerada una de las más importantes para el desarrollo del grano, cuando dejaron de registrarse lluvias.
“Prácticamente toda la cosecha se perdió. Los que lograron rescatar algo están haciendo silaje para alimentar el ganado, pero la pérdida es total”, afirmó Bonilla.
La situación también empieza a afectar al sector ganadero por la escasez de alimento y agua, mientras que en las zonas altas del municipio ya se reportan disminuciones en quebradas y fuentes hídricas que abastecen a las comunidades.
Además de las pérdidas agrícolas, el mandatario expresó preocupación por las consecuencias sociales que podría desencadenar esta emergencia climática.
“Veo la gente angustiada por las deudas y por los costos que hicieron para esta cosecha. Ya se empieza a evidenciar la falta de empleo y de recursos. Es un panorama desolador”, sostuvo.
De acuerdo con las cuentas entregadas por la administración municipal, cada hectárea sembrada representa una inversión cercana a los 8 millones de pesos, lo que dejaría pérdidas aproximadas de 12.000 millones de pesos solo en el sector maicero.
Ante este panorama, el alcalde hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que apoye económicamente a los productores afectados, pues incluso los pronósticos climáticos no serían favorables para una nueva siembra en los próximos meses.
“Lo único que vemos viable en este momento es tratar de compensar económicamente a los cultivadores y ganaderos por las pérdidas que tuvieron”, concluyó el mandatario.











