Durante años hemos escuchado los mismos nombres, las mismas promesas y los mismos discursos políticos. Mientras tanto, miles de comerciantes, empresarios, emprendedores, productores, profesionales y trabajadores han sostenido la economía de nuestra región con esfuerzo, sacrificio y perseverancia.
Somos quienes madrugamos todos los días para abrir nuestros negocios, generar empleo, atender clientes, producir bienes y servicios, pagar impuestos y mantener viva la actividad económica de nuestras ciudades y municipios. Sin embargo, pocas veces nuestra voz es escuchada en los espacios donde se toman las grandes decisiones.
Somos los que algunos llaman los “nunca”: los que nunca han ocupado cargos públicos, los que nunca han pertenecido a las estructuras políticas tradicionales y los que nunca han tenido el respaldo de las maquinarias electorales.
Pero también somos quienes conocemos de primera mano las verdaderas necesidades de la gente. Sabemos lo que significa luchar por sostener una empresa, enfrentar la inseguridad, superar la falta de oportunidades y buscar alternativas para generar empleo y progreso.
Por eso, ha llegado el momento de que los “nunca” dejemos de ser espectadores y nos convirtamos en protagonistas del futuro de Ibagué y del Tolima.
Nuestra región enfrenta enormes desafíos. Necesitamos fortalecer la competitividad, impulsar el emprendimiento, mejorar la infraestructura, garantizar la seguridad y crear condiciones que permitan atraer inversión y generar más empleo. Estos retos exigen nuevas visiones y nuevos liderazgos.
La política no puede seguir siendo un escenario reservado para los mismos de siempre. La democracia se fortalece cuando participan ciudadanos que conocen la realidad desde el trabajo, la producción, el comercio, el campo y la empresa.
Por ello, los comerciantes, empresarios, emprendedores, campesinos, profesionales y trabajadores debemos asumir una participación más activa en los asuntos públicos. Debemos pensar en las alcaldías, la Gobernación del Tolima, la Asamblea Departamental y los concejos municipales como espacios donde también debe estar representada la visión de quienes generan desarrollo todos los días.
No se trata de dividir ni de confrontar. Se trata de construir una alternativa basada en la experiencia, el conocimiento de la realidad económica y el compromiso con el bienestar colectivo.
Ibagué y el Tolima tienen todo para convertirse en una región más competitiva, moderna y próspera. Pero ese futuro no será posible sin la participación de quienes durante décadas han aportado silenciosamente al crecimiento de nuestro territorio.
Tal vez ha llegado la hora de que los “nunca” dejemos de ser una expresión de exclusión para convertirnos en una fuerza de transformación.
Porque quienes generan empleo, producen riqueza y creen en el esfuerzo como camino de progreso también tienen el derecho y la responsabilidad de ayudar a construir el destino de nuestra tierra.
Es el momento de los ciudadanos. Es el momento de los emprendedores. Es el momento de los empresarios. Es el momento de los “nunca”.
Por: Dairo Castilla Hernández
Comerciante y empresario tolimense










