Los primeros cambios del gobierno entrante ya comenzaron. Con el nombramiento de Alejandro Barrera como director y Norberto Mujica como subdirector de la Policía Nacional
El presidente electo Abelardo de la Espriella comenzó a sacudir la estructura de la fuerza pública al anunciar a los hombres que estarán al frente de la Policía Nacional durante su gobierno. En una decisión que ya genera todo tipo de reacciones, confirmó el regreso a la vida activa de dos generales en retiro para ocupar los cargos más importantes de la institución.
El brigadier general (r) Alejandro Barrera fue designado como nuevo director de la Policía Nacional, mientras que el general (r) Norberto Mujica asumirá la Subdirección General. Ambos tendrán la misión de ejecutar la nueva estrategia de seguridad que impulsará el próximo Gobierno.
Pero el anuncio más llamativo fue otro: la Subdirección General de la Policía dejará de operar desde Bogotá y tendrá como sede permanente a Barranquilla, una medida con la que De la Espriella asegura que busca descentralizar el manejo de la seguridad en Colombia.
Alejandro Barrera cuenta con una amplia trayectoria dentro de la institución, donde dirigió la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural, lideró operaciones contra la minería ilegal y comandó la Región de Policía No. 3, consolidándose como uno de los oficiales con mayor experiencia en materia operativa.
Por su parte, Norberto Mujica también regresa al servicio tras desempeñarse como embajador de Colombia ante el Reino de los Países Bajos y director del INPEC, experiencia que ahora pondrá al servicio de la nueva cúpula policial.
Con estas designaciones, el presidente electo empieza a definir el rumbo que tomará la seguridad del país y deja claro que la reorganización de la Policía Nacional será una de las primeras apuestas de su administración.











