Cortolima reveló que un nuevo estudio técnico identificó 259 hectáreas adicionales afectadas por minería ilegal, elevando a 491 hectáreas el área impactada en el departamento.
La minería ilegal continúa avanzando sobre los ecosistemas estratégicos del Tolima. La Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, reveló que un nuevo estudio técnico confirmó 259 hectáreas adicionales afectadas por esta actividad ilícita, elevando a 491 hectáreas el área total impactada en el sur del departamento.
El informe, elaborado a partir de visitas técnicas, sobrevuelos, análisis de fuentes hídricas, estudios de cobertura vegetal e imágenes satelitales, evidenció que la extracción ilegal se ha extendido hacia nuevas zonas de importancia ambiental, entre ellas las quebradas Tuluni, Apa y Guanábano, así como el río Amoyá, que se suman a las afectaciones ya identificadas en los ríos Saldaña y Atá, y la quebrada Pole.
Según la directora Olga Lucía Alfonso:
“La intervención ilegal ha impactado 18 tipos de cobertura natural, siendo los cauces de ríos y quebradas los más afectados, con 137 hectáreas alteradas por la acción de maquinaria pesada, además las inspecciones en terreno también evidenciaron modificaciones en los cauces, incremento de la turbidez del agua, remoción del lecho de los ríos, afectaciones a especies de fauna e ictiofauna, deterioro de zonas de recarga hídrica y riesgos de contaminación por derrames de combustibles y aceites”.
Como parte de la respuesta institucional, la autoridad ambiental ha participado en 17 operativos durante el último año junto con la Fuerza Pública, las Fuerzas Militares y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, acciones que permitieron el cierre de explotaciones ilegales y la incautación e inutilización de maquinaria empleada en esta actividad.
De manera paralela, la Corporación adelanta 88 procesos sancionatorios ambientales en el sur y suroriente del Tolima, concentrados principalmente en los municipios de Ataco, con 39 procesos, y Chaparral, con 35.
Las investigaciones se relacionan con la intervención de rondas hídricas, captación ilegal de agua, disposición inadecuada de estériles y remoción de cobertura vegetal.
Finalmente, Cortolima advirtió que la minería ilegal ya no se limita al sur del departamento y alertó sobre la aparición de nuevos focos en Santa Isabel, Casabianca y San Sebastián de Mariquita, donde se desarrollan operativos para establecer el alcance de las afectaciones y proteger el patrimonio ambiental del Tolima.










