La angustia aumenta en la zona rural donde habitantes de las veredas Páramo y Camellia están enfrentando un incendio forestal que continúa generando riesgo para las comunidades y sus viviendas.
Una emergencia extrema mantiene en alerta a las comunidades rurales de Cunday, según Liz López, habitante de la zona, el incendio que completa 15 días activo ha alcanzado sectores cercanos a las viviendas de las veredas Páramo y Camellia, donde las fuertes corrientes de aire reactivan los focos que ya habían sido mitigados.
López relató a La Voz del Pueblo 920 AM las difíciles condiciones que atraviesan los campesinos, quienes junto a soldados y organismos de socorro han trabajado durante varios días para contener las llamas.
Añadió que uno de los principales problemas se presenta en el sector del Páramo, donde no existen fuentes de agua suficientes para operar las motobombas. Por esta razón, los habitantes deben transportar el líquido en recipientes y hasta con ayuda de caballos para intentar controlar los diferentes focos.
La situación se ha complicado por las altas temperaturas y las fuertes corrientes de aire, que han provocado que algunos puntos que ya habían sido controlados vuelvan a encenderse.
“Ya llevamos 15 días en ello. Necesitamos mucho la ayuda aérea, sobre todo en ese punto del Páramo”, manifestó la habitante.
Uno de los momentos más críticos se registró durante la jornada anterior, cuando las llamas estuvieron aproximadamente a 100 o 200 metros de algunas viviendas. López aseguró que incluso varios soldados que llevaban días apoyando las labores de control estuvieron en riesgo de quedar rodeados por el fuego, situación que obligó a realizar una evacuación preventiva.
López destacó la ayuda recibida de diferentes organismos y las comisiones de bomberos que han llegado desde Bogotá, pero advirtió que los recursos humanos y terrestres siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de la emergencia y las dificultades del terreno.
Por ello, el llamado de la comunidad es directo a las autoridades departamentales y a la Fuerza Aérea, para que se disponga de apoyo aéreo que permita atacar los puntos donde resulta prácticamente imposible ingresar por tierra.
“Dios mío, ayúdenos a que por favor la ayuda aérea llegue aquí al Páramo. Esta gente se les va a quemar las casas”, expresó López en medio de la desesperación.









