Las heces de las palomas podrían representar un riesgo para la salud humana. Una investigación desarrollada en la Universidad de Ibagué identificó microorganismos asociados con posibles riesgos sanitarios, lo que encendió las alertas sobre la presencia de estas aves en parques, plazas de mercado e instituciones educativas.
Entre los hallazgos se reportó Cryptococcus, un hongo que puede causar infecciones graves, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados, y Escherichia coli, un marcador asociado con ciertas cepas de la bacteria que pueden provocar enfermedades.
El investigador Miguel Moreno advirtió que estos resultados representan riesgos potenciales que requieren seguimiento sanitario. Sin embargo, la presencia de estos microorganismos no significa que todas las palomas transmitan enfermedades a las personas.
La investigación continuará en una segunda fase, con el propósito de establecer medidas para controlar la proliferación de estas aves y reducir los riesgos para la salud pública.
Entre las recomendaciones preventivas están evitar alimentar a las palomas en espacios públicos, mejorar el manejo de residuos y reducir las condiciones que favorecen su concentración.










