Residentes de la zona rural de Ibagué, piden regular el ingreso de caravanas de motociclistas.
Habitantes del Cañón del Combeima encendieron las alarmas por las caravanas de motociclistas que ingresan durante los fines de semana, especialmente en horas de la noche.
Denuncian contaminación auditiva por resonadores y pitos, presunto consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, y afectaciones a la tranquilidad de la comunidad y la fauna de esta reserva natural.
La preocupación aumentó luego de lo ocurrido el viernes en la noche, cuando, según la denuncia, ingresaron dos grupos de motociclistas: uno de aproximadamente 150 motos y otro que habría alcanzado cerca de 300 vehículos.
Los residentes advierten que el problema no es el turismo ni la llegada de visitantes, sino los excesivos niveles de ruido que generan las motocicletas de alto cilindraje, especialmente cuando las familias se encuentran descansando.
Por esta razón, hicieron un llamado a la Policía Nacional y a las autoridades de tránsito para implementar controles, regular los horarios de ingreso y establecer medidas que permitan proteger tanto a los habitantes como al ecosistema del Cañón del Combeima.










