La crisis del sector todavía no ha llegado a su punto más difícil y la preparación será determinante para evitar mayores pérdidas económicas y productivas en el campo tolimense.
La falta de pastos, los incendios forestales y la temporada seca están poniendo contra las cuerdas a los pequeños y medianos ganaderos del Tolima. Carlos Gustavo Silva, gerente del Comité de Ganaderos del departamento, advirtió que el panorama es complejo y que la situación podría agravarse, porque: “esto apenas está comenzando”.
De acuerdo con Silva, en el Tolima existen entre 23.000 y 25.000 familias ganaderas y cerca del 60 % tiene menos de 10 animales, lo que evidencia el impacto que la emergencia está teniendo principalmente sobre los pequeños productores.
Municipios como Valle de San Juan, San Luis, Guamo, Ortega y otros afectados por las conflagraciones enfrentan dificultades para garantizar alimento para el ganado. La pérdida de pasturas ha obligado a los productores a buscar alternativas para mantener sus animales y, en algunos casos, reducir el número de cabezas en sus fincas.
A esta problemática se suma el comportamiento del precio del ganado en pie. Silva explicó que semanas atrás el kilo se estaba pagando alrededor de los 10.000 pesos, pero actualmente ya existen reportes de productores que reciben ofertas mucho más bajas, debido a la necesidad de vender sus animales ante la falta de alimento.
El dirigente gremial reconoció la solidaridad de los tolimenses y del sector empresarial. Destacó especialmente la campaña “Una vaca por los ganaderos del Tolima”, que ha permitido recolectar cerca de 40 toneladas de alimento para apoyar a las familias afectadas.
También resaltó el trabajo de la Universidad del Tolima, cuyos profesionales y docentes han contribuido con asistencia veterinaria, recursos y capacitación para los productores. En San Luis, cerca de 120 ganaderos participaron en un taller para aprender a preparar dietas balanceadas para sus animales.
Sin embargo, Silva advirtió que la ayuda sigue siendo insuficiente frente a las dimensiones de la emergencia y pidió a los productores tomar medidas preventivas.
Una de las principales recomendaciones es reducir la carga animal, conservar los ejemplares más productivos y salir de aquellos animales que no están generando resultados.
Además, llamó a prepararse para los próximos meses mediante el almacenamiento de agua y alimento. Jagüeyes, tanques, bolsas de almacenamiento y reservas de heno serán fundamentales para enfrentar una temporada que, según el dirigente gremial, tendrá menos agua de la habitual.
“Tenemos que cambiar ese chip”, señaló Silva, al insistir en que los ganaderos deben pasar de una producción dependiente de las condiciones naturales a una planificación que permita garantizar agua y alimento durante los periodos críticos.









