La Red de Veedurías Veemóvil respaldó el llamado de la Procuraduría para que la Alcaldía de Ibagué avance en el retiro de los vehículos abandonados en los patios de la ciudad, al advertir que la situación representa riesgos ambientales, de salud pública y administrativos.
Rubén Darío Calderón, integrante de la veeduría, señaló que estos espacios “se convirtieron fue en un cementerio” de vehículos, donde durante años se han acumulado automóviles y motocicletas en estado de abandono.
“Estamos hablando de décadas acumulando la mayoría de vehículos ya en estado de prácticamente chatarrización. Hay lugares donde están prácticamente apilados”, afirmó.
Según Calderón, la acumulación de estos automotores favorece la proliferación de insectos, el estancamiento de aguas y el derrame de líquidos contaminantes, además de afectar el entorno de las viviendas cercanas.
“Genera un daño ambiental, un riesgo en el tema de la salud y también una afectación al paisaje”, sostuvo.
El vocero indicó que la posición de la veeduría es que la Administración Municipal adopte medidas para que los operadores de los parqueaderos culminen el procedimiento administrativo que permita la desintegración o chatarrización de los vehículos que nunca fueron reclamados por sus propietarios.
Sobre la posibilidad de que el municipio obtenga recursos con la venta de la chatarra, Calderón explicó que el dinero recaudado primero debe destinarse a cubrir la deuda generada por el tiempo que cada vehículo permaneció en el parqueadero.
“Lo primero que se debe cubrir es la obligación legal que hay con el parqueadero por el tiempo que ese vehículo ocupó el sitio. Si hubiese un excedente, podría generar ingresos para el municipio, pero literalmente eso no alcanzaría a cubrir los gastos del solo parqueadero durante todos los años que estuvo ese vehículo ahí”, manifestó.
Calderón también se refirió a las denuncias sobre el presunto desmantelamiento de algunos vehículos dentro de los patios.
“Eso es un secreto a voces. Durante años se ha sabido que algunos vehículos han sido objeto de vandalización porque sus propietarios nunca volvieron a reclamarlos. Literalmente lo que puede quedar es solamente el cascarón o la carrocería”, indicó.
Finalmente, recordó que la responsabilidad sobre la custodia de los automotores recae en los operadores de los parqueaderos y consideró que el pronunciamiento de la Procuraduría busca que la Alcaldía ejerza las acciones necesarias para solucionar esta problemática.










