Ahora sí comenzó el Mundial: Brasil hizo su debut, pero dejó más dudas que certezas.
La selección de Brasil inició su camino mundialista con un discreto empate 1-1 frente a Marruecos, en compromiso correspondiente a la primera fecha del Grupo C, disputado en el Estadio Nueva York de Nueva Jersey, Estados Unidos.
El conjunto africano sorprendió desde los primeros minutos con orden táctico, velocidad y buen manejo del balón. Aunque las oportunidades claras fueron escasas, Marruecos aprovechó una de sus pocas llegadas para abrir el marcador a los 21 minutos por intermedio de Ismael Salabari, quien definió con precisión tras una asistencia del talentoso Brahim Díaz.
Brasil, llamado a ser uno de los grandes protagonistas del torneo, mostró una versión apagada durante gran parte del primer tiempo. Le costó generar fútbol colectivo y varias de sus principales figuras estuvieron lejos de su mejor nivel.
Sin embargo, la reacción llegó gracias al talento individual. Vinicius Jr. se encargó de devolver la esperanza a los sudamericanos con un verdadero golazo que significó el empate y le permitió a la ‘Canarinha’ mantenerse en partido.
Para el segundo tiempo, los cambios introducidos por el cuerpo técnico mejoraron el funcionamiento brasileño. El equipo ganó dinámica y tuvo mayor presencia ofensiva, aunque sin la claridad necesaria para desnivelar el marcador.
Entre los puntos bajos de Brasil destacaron Casemiro, Lucas Paquetá, Raphinha y Thiago, quienes estuvieron lejos del rendimiento esperado en un compromiso que exigía liderazgo y protagonismo.
En los minutos finales, el encuentro se tornó equilibrado, con pocas emociones en las áreas y una evidente conformidad de ambos equipos con la igualdad. El 1-1 terminó reflejando lo ocurrido en el terreno de juego: un partido parejo, con escasas opciones de gol y un punto que deja abierta la lucha por la clasificación en el Grupo C.
Brasil salvó el estreno, pero deberá mejorar considerablemente si quiere confirmar su condición de favorito. Marruecos, por su parte, demostró que tiene argumentos futbolísticos para competir de igual a igual frente a cualquier rival.











