La Asociación Colombiana de Defensores de Familia señaló que el ICBF actuó conforme a la ley y afirmó que la Comisaría de Familia de El Espinal tenía competencia inicial para adoptar medidas de protección.
La Asociación Colombiana de Defensores de Familia, Acodefam, emitió un comunicado en el que expresó su rechazo por el fallecimiento de la niña Mía Kathaleya y por las acusaciones públicas dirigidas contra el ICBF y las Defensorías de Familia en relación con el caso ocurrido en El Espinal, Tolima.
En el documento, la organización indicó que el ICBF, a través de sus Defensores de Familia, “actúa conforme al mandato constitucional y legal”, con apego a la Ley 1098 de 2006 y demás normas relacionadas con la protección de niños, niñas y adolescentes.
Acodefam manifestó que “la Comisaría de Familia del Municipio de Espinal, autoridad administrativa que ya tenía conocimiento del caso, le correspondía inicialmente adoptar las medidas inmediatas de protección y restablecimiento de los derechos de la niña”.
La asociación también señaló que la protección integral de menores es una responsabilidad compartida entre sectores como salud, justicia, autoridades territoriales y autoridades administrativas. Además, indicó que cuando la situación de la niña fue puesta en conocimiento de las autoridades competentes, “ésta ya estaba siendo atendida por salud, donde debían realizar las gestiones inmediatas y urgentes dadas las graves condiciones de salud de la niña”.
En el comunicado, Acodefam rechazó “todas las declaraciones que cuestionan el actuar del ICBF, específicamente de las Defensorías de Familia”, al considerar que afectan la confianza ciudadana y desconocen la labor de estas autoridades.
Finalmente, la organización reiteró su compromiso con la protección de los niños, niñas y adolescentes y pidió que los pronunciamientos públicos sobre este caso se realicen “con responsabilidad, evitando juicios que no contribuyen a la verdad ni a la justicia”.











