En un encendido discurso ante el Concejo, Luis Carlos Amézquita, defendió los operativos de Tránsito Departamental y cuestionó a quienes exigen controles viales, pero rechazan los comparendos. Dijo que se necesita con urgencia una oficina de tránsito.
En una intervención cargada de fuertes declaraciones ante el Concejo Municipal, el alcalde de Lérida, Luis Carlos Amézquita, defendió los operativos realizados por Tránsito Departamental y cuestionó duramente a quienes critican los controles viales después de exigir mayor orden y seguridad en las calles del municipio.
El mandatario aseguró que durante años la comunidad pidió presencia de las autoridades de tránsito debido al aumento de motocicletas circulando de manera irresponsable, el exceso de ruido y los constantes riesgos de accidentes. Sin embargo, afirmó que cuando comenzaron los comparendos, aparecieron las críticas contra la Administración Municipal.
“Pelean y pelean por tránsito, pero cuando llegan a hacer controles entonces nos vuelven los malos”, expresó el alcalde durante su intervención.
Amézquita señaló que la Administración realizó durante dos años campañas pedagógicas y jornadas de sensibilización advirtiendo que llegarían controles estrictos por parte de Tránsito Departamental, pero muchos ciudadanos no tomaron en serio las advertencias.
El alcalde también rechazó los mensajes ofensivos y ataques que, según denunció, ha recibido a través de redes sociales y chats personales por respaldar los operativos de control.
En medio de su discurso, el mandatario defendió la importancia de portar la documentación al día y aseguró que para conducir una motocicleta o vehículo no se necesita señalización vial para entender obligaciones básicas como contar con SOAT, licencia de conducción y tecnomecánica vigente.
“Lo primero que uno tiene que hacer antes de prender la moto es mirar si el SOAT no está vencido”, afirmó.
Asimismo, lanzó una polémica reflexión sobre algunos conductores que, según dijo, priorizan otros gastos antes que cumplir con los requisitos legales para movilizarse.
Finalmente, Luis Carlos Amézquita sostuvo que Lérida necesita con urgencia una oficina de tránsito propia, no solo para fortalecer los controles y reducir accidentes, sino también para ofrecer servicios a conductores de municipios cercanos y generar ingresos que permitan mejorar la señalización y la seguridad vial en la localidad.



































