La disminución de lluvias y la presencia de vientos aumentan el riesgo de quemas y posibles incendios forestales en varias veredas.
La alcaldesa de Natagaima, Astrid Pava Yara, encendió las alertas en el municipio ante las condiciones climáticas actuales que estarían anticipando una temporada seca más intensa, con aumento del riesgo de incendios forestales y afectaciones en las fuentes hídricas.
La mandataria explicó en La Voz del Pueblo que en el territorio ya se evidencia disminución de lluvias en comparación con otras zonas del departamento, acompañada de fuertes vientos que generan condiciones propicias para la propagación de quemas.
“Me preocupa la sequedad del municipio y la llegada de la época de El Niño. La brisa aumenta el riesgo de incendios si la gente continúa realizando quemas”, señaló la alcaldesa.
Pava Yara recordó que Natagaima ya vivió una grave emergencia ambiental en septiembre de 2024, cuando un incendio forestal afectó más de 20 mil hectáreas de bosque, generando pérdidas en cultivos, animales y afectaciones sociales en distintas comunidades.
Ante este panorama, la administración municipal adelanta campañas de concientización con la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente, enfocadas en evitar las quemas de pastos, árboles y residuos, prácticas que, según sus palabras, “podrían detonar nuevas emergencias”.
Entre las zonas más vulnerables, mencionó sectores como Belú, Pueblo Nuevo, Yacó, Altamira, Balsilla, Las Brisas y La Palmita, donde además preocupa el impacto en el sistema de acueducto rural.
“Nos inquieta la quebrada Yacó, que abastece a varias comunidades y que ya empieza a mostrar disminución en su caudal”, advirtió a esta redacción.











