El presidente Gustavo Petro sorprendió este lunes al anunciar que impulsará cambios en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y que pondrá fin al acuerdo comercial bilateral con Israel, decisión que justificó como una defensa de la vida y del planeta.
Durante el consejo de ministros, el mandatario explicó que busca renegociar puntos del TLC vigente desde 2012 con el país norteamericano, señalando que este tipo de acuerdos no pueden estar por encima de la protección ambiental ni de los intereses nacionales. En el caso de Israel, afirmó que no es posible mantener relaciones comerciales mientras continúen las ofensivas contra Palestina, que ya han dejado más de 65 mil civiles muertos desde octubre de 2023.
“No es retaliación ni odio, es por la vida. Poner vehículos que emiten CO₂ es un asesinato”, sostuvo Petro al referirse al TLC con Estados Unidos, y añadió: “Con Israel deja de haber TLC. Nosotros no somos esa clase de comercio que arrodilla la vida a la codicia”.
Contexto político y diplomático
El anuncio se da en medio de la tensión creciente con la administración de Donald Trump, quien recientemente canceló la visa del presidente colombiano tras sus declaraciones en Nueva York, en las que instó a los soldados estadounidenses a desobedecer al republicano. Washington calificó estas afirmaciones como “actos imprudentes e incendiarios”.
En ese mismo consejo de ministros, Petro acusó nuevamente a Trump de ser “cómplice de un genocidio en Gaza” y aseguró que el mandatario norteamericano “no merece más que la cárcel”.
Apoyos en su gabinete
Tras las declaraciones, la canciller Rosa Villavicencio, el ministro de Hacienda Germán Ávila y el secretario jurídico de Gobierno Augusto Ocampo anunciaron la renuncia a sus visas estadounidenses en respaldo al jefe de Estado. A su vez, el ministro de Minas Edwin Palma y la asesora presidencial Angie Rodríguez confirmaron que recibieron notificación oficial de la cancelación de sus respectivos visados.
Antecedentes
El TLC con Estados Unidos entró en vigor en mayo de 2012, bajo los gobiernos de Juan Manuel Santos y Barack Obama, mientras que el acuerdo con Israel se implementó en 2020 durante los mandatos de Iván Duque y Reuvén Rivlin.











