En medio de un panorama legislativo cada vez más ajustado, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, buscará un encuentro clave con el expresidente Álvaro Uribe para destrabar el trámite de la reforma a la salud, cuyo tiempo de discusión se agota rápidamente. Con solo tres semanas restantes en el periodo legislativo de 2023, la urgencia por llegar a acuerdos se ha vuelto imperativa.
Tras una reunión previa con destacados empresarios colombianos para construir lo que el mandatario denominó un “acuerdo nacional”, Petro no logró avances significativos. En su reporte al país, expresó que se intentó construir las bases para un gran acuerdo nacional, con la participación de diversos sectores, desde el empresariado hasta las fuerzas de trabajadores, el campesinado, la economía popular, la mujer y la juventud.
Ahora, con el tiempo como un factor crítico, Petro se reunirá con Álvaro Uribe en un esfuerzo por lograr avances más concretos en la reforma a la salud. La fecha límite del 15 de diciembre para el cierre del periodo legislativo presenta un desafío adicional, ya que la segunda legislatura no comenzará hasta el 16 de marzo de 2024, según la Constitución Política de Colombia.
La reforma a la salud ha enfrentado obstáculos significativos, incluido el boicot de los uribistas que han afectado el quórum en la Cámara de Representantes. Si las discusiones y votaciones no se llevan a cabo antes del 15 de diciembre, se abrirá un compás de espera de tres meses antes de que se pueda retomar la legislación.
El encuentro entre Petro y Uribe, jefe natural del Centro Democrático y principal opositor a la reforma, se presenta como un momento crítico para buscar posibles soluciones. Sin embargo, algunos congresistas de esta colectividad han dejado claro que no están dispuestos a negociar, sino a exponer sus posturas.
El representante a la Cámara por el Centro Democrático, Andrés Forero, expresó su desacuerdo con la propuesta de que el Ministerio de Salud y Protección Social, las alcaldías y gobernaciones, reemplacen en gran medida las funciones de las EPS. Este desacuerdo refleja tensiones fundamentales que complican aún más las negociaciones.
En medio de este escenario tenso, el expresidente del Senado, Ernesto Macías, se pronunció desde el ala más radical del uribismo, manifestando su rechazo al encuentro entre Petro y Uribe. Adicionalmente, la sesión de la plenaria de la Cámara de Representantes, destinada a la aprobación del 40 % del articulado de la reforma, se pospuso para permitir el desarrollo de este encuentro crucial. La incertidumbre sobre el rumbo de la reforma a la salud en las próximas semanas sigue siendo elevada.











