Asotranstol radicó una carta ante la Alcaldía de Ibagué en la que plantea solicitudes relacionadas con el mototaxismo, la renovación de la flota, el fondo de estabilización tarifaria y la planeación de las obras viales. El gremio asegura que se encuentra en asamblea permanente y no descarta suspender el servicio.
Los transportadores de servicio público colectivo de Ibagué advirtieron que podrían suspender sus actividades ante la situación financiera que atraviesa el sector y la falta de respuestas de la Administración Municipal a sus solicitudes.
José Rojas, presidente de Asotranstol, explicó que el gremio radicó una carta ante la Alcaldía de Ibagué en la que expone varios de los problemas que, según los transportadores, afectan actualmente la prestación del servicio.
Uno de los principales reclamos está relacionado con la proliferación del mototaxismo. Rojas afirmó que las motocicletas están recogiendo pasajeros en diferentes sectores de la ciudad y señaló que esta situación ha reducido el número de usuarios del transporte público colectivo.
“Los principales problemas que hoy en día nos tienen en una crisis financiera total a los transportadores que estamos en la quiebra. Los puntos más importantes, pues la proliferación del mototaxismo”, manifestó.
Según el dirigente gremial, en 2019 las empresas de transporte movilizaban cerca de 250.000 pasajeros, mientras que actualmente la cifra estaría por debajo de los 150.000 usuarios, lo que representa, según sus cálculos, una reducción cercana al 40%.
Rojas también cuestionó la falta de creación de un fondo de estabilización tarifaria. De acuerdo con el presidente de Asotranstol, este mecanismo ha sido planteado durante las negociaciones de tarifa, pero no se han definido los recursos para ponerlo en funcionamiento.
Otro de los puntos expuestos por los transportadores es la falta de un fondo de chatarrización que permita renovar los vehículos. Rojas señaló que actualmente circulan buses con más de 20 años de servicio y que las condiciones económicas del sector dificultan la adquisición de nuevos vehículos.
“Hoy en día nuestra flota ya hay carros de 2003, 2004, o sea, con 20 y pico de años y no se ha podido renovar”, afirmó.
El gremio también cuestionó la planeación de las obras viales. Rojas puso como ejemplo las intervenciones en el sector de El Salado, donde, según dijo, los cierres y la ubicación de los paraderos han afectado tanto a los transportadores como a los usuarios.
Los transportadores aseguraron que se encuentran en asamblea permanente y que una eventual suspensión del servicio dependerá de las respuestas que entregue la Administración Municipal.
“Probablemente. Nosotros estamos, pues, ¿qué esperaríamos? Ahorita que la Alcaldía”, respondió Rojas al ser consultado sobre la posibilidad de un paro.
El dirigente gremial manifestó que esperan establecer un diálogo directo con la alcaldesa Johana Aranda y con la Secretaría de Movilidad para revisar las solicitudes planteadas y buscar medidas frente al mototaxismo y la situación financiera de las empresas.
Rojas sostuvo que el gremio ha presentado documentos y propuestas a la Administración Municipal, pero que las respuestas recibidas no han planteado soluciones concretas.
“Lo que más perjudica en este momento al sector transporte legal acá es la ilegalidad. Y la administración no ha hecho nada concreto ni efectivo para eso”, señaló.
Por ahora, los transportadores mantienen la asamblea permanente y esperan que la Alcaldía establezca un espacio de diálogo para evitar que la situación avance hacia una suspensión del servicio público colectivo en la ciudad.









