Tomó el arma de un compañero que dormía y la entregó a un tercero a cambio del dinero. La justicia penal militar ya le impuso una condena de 46 meses de prisión.
Un escándalo sacudió las filas militares en el Tolima luego de que un soldado bachiller fuera condenado por apoderarse de un fusil de dotación de uno de sus compañeros y venderlo clandestinamente por $7 millones.
Los hechos ocurrieron en mayo de 2026 y, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía 2201 de Conocimiento Especializado Penal Militar y Policial, el uniformado hacía parte del Batallón de Infantería No. 18 ‘CR. Jaime Rooke’, en el departamento del Tolima.
Según el expediente, el soldado se encontraba cumpliendo funciones como centinela cuando, aprovechando la oscuridad de la noche, abandonó clandestinamente su puesto de vigilancia.
En ese momento habría ingresado al lugar donde descansaba uno de sus compañeros y tomó un fusil Galil AR calibre 5.56 milímetros, arma que se encontraba asignada al militar.
Pero el episodio no terminó con el hurto.
La investigación estableció que posteriormente el uniformado se dirigió hasta la puerta de la instalación militar y entregó el fusil a un tercero a cambio de siete millones de pesos.
El caso llegó ante el Juzgado 1204 de Conocimiento Especializado Penal Militar y Policial, que encontró responsable al soldado por los delitos de hurto de armas y bienes de defensa, en concurso heterogéneo con el delito del centinela.
La justicia penal militar determinó que el procesado comprendía la ilegalidad de sus actuaciones y sabía que no podía apoderarse de material de guerra perteneciente a las Fuerzas Militares para entregarlo a un particular.
Por estos hechos, el juzgado le impuso una pena principal de 46 meses de prisión.
Además, recibió las penas accesorias de separación absoluta de la Fuerza Pública e interdicción de derechos y funciones públicas durante el mismo periodo.









