El capitán Carlos Yepes, delegado departamental del Cuerpo de Bomberos del Tolima, confirmó que dos aeronaves apoyan desde el aire las labores de control en Tomogó y cerca del casco urbano, mientras Payandé y el sector hacia el Guamo permanecen bajo amenaza.
La emergencia por incendios forestales en San Luis continúa en situación crítica. Según el capitán Carlos Yepes, delegado departamental del Cuerpo de Bomberos del Tolima, ya son más de 2.000 hectáreas consumidas por las llamas y casi 10 viviendas afectadas o incineradas, además de importantes pérdidas en cultivos de maíz.
La complejidad del terreno ha obligado a concentrar buena parte de las operaciones desde el aire. Actualmente, dos aeronaves realizan descargas de agua, una sobre la vereda Tomogó y otra en inmediaciones del casco urbano, con el objetivo de impedir que las llamas ingresen al municipio.
“Ha sido muy compleja porque no ha sido posible poder atacar por tierra, todo nos toca por aire”, explicó Yepes.
El capitán advirtió que en Tomogó las condiciones del terreno, por tratarse de una zona montañosa y con fuertes pendientes, impiden el ingreso de los equipos terrestres.
La emergencia también se extendió hacia Cerro Gordo, en jurisdicción del Guamo, donde la comunidad intenta combatir las llamas. Un helicóptero apoya las labores con descargas de agua para reducir la temperatura y permitir el ingreso de los organismos de socorro.
En Payandé también se activó un operativo especial con bomberos voluntarios de Ibagué, una máquina de bomberos y dos vehículos tipo dobletroque cargados con agua.
Yepes explicó que las condiciones meteorológicas han complicado aún más la emergencia: durante la tarde aumentó el viento y las altas temperaturas dificultaron las labores de control.
El delegado departamental señaló que San Luis no es el único municipio bajo presión. Ortega, Mariquita y Alvarado también reportan incendios de consideración.










