El congresista aseguró que más de 2.000 hectáreas podrían haber sido afectadas, con viviendas, cultivos, pastos y fincas destruidas. El vicepresidente Juan Manuel Restrepo se ha mantenido atento a la emergencia y en los próximos días se gestionarán ayudas para las familias damnificadas.
La magnitud de la emergencia por incendios en San Luis comienza a reflejarse en las pérdidas económicas y sociales que deja el fuego. El representante a la Cámara por el Tolima, Guillermo Alvira, estimó que las afectaciones podrían superar los $5.000 y llegar hasta los $7.000 millones, aunque advirtió que todavía falta realizar un censo completo.
Alvira relató en diálogo con La Voz del Pueblo que durante su visita al municipio permaneció hasta las 2:00 de la madrugada acompañando a las comunidades y a los organismos de emergencia. Según el congresista, el incendio no solo golpeó las zonas rurales, sino que alcanzó el casco urbano.
“Se quemaron seis viviendas del casco urbano de San Luis”, relató, al destacar que la reacción de la comunidad fue determinante para evitar una tragedia mayor.
El representante también señaló que el cementerio de Payandé resultó afectado y que sectores como Tomogó, Cañada y Meseta han sufrido graves daños.
Sobre la dimensión de la emergencia, Alvira estimó que las hectáreas afectadas podrían superar las 2.000, al contabilizar no solo los terrenos cercanos al casco urbano, sino también las áreas rurales donde el fuego continúa avanzando.
A esto se suman pérdidas en cultivos de maíz, limón, aguacate, mango, papaya y pastos, además de viviendas, cercas y alimento para el ganado.
Ante este panorama, el congresista hizo un llamado a la solidaridad y pidió a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres concentrar esfuerzos en San Luis y en otros municipios afectados del Tolima.
Alvira también destacó el acompañamiento institucional y reveló que el vicepresidente Juan Manuel Restrepo ha estado atento a la situación y gestionando apoyos.
El representante anunció que en los próximos días se buscará llevar ayudas desde Bogotá e Ibagué para las familias que “lo perdieron absolutamente todo”.










