Tras una inversión cercana a los $13.000 millones, uno de los principales afluentes de Ibagué dejó de ser un canal de aguas residuales para convertirse en eje de recuperación ambiental.
Ibagué, 18 de abril de 2026. En un avance clave para la recuperación del ambiente y la salud pública de Ibagué, la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, entregó la primera fase de descontaminación del río Chipalo, uno de los proyectos de saneamiento básico más relevantes en la historia reciente de la capital del Tolima.
Convertido en canal por los vertimientos de aguas residuales domésticas y la disposición inadecuada de residuos sólidos, en los últimos años el río Chipalo dejó de ser un afluente clave para el equilibrio ecológico a un foco de contaminación que afecta el ambiente y la salud humana.
Por tratarse de uno de los principales afluentes de Ibagué, que atraviesa cerca de 100 barrios y nueve comunas, la autoridad ambiental construyó un colector de 1.431 metros lineales, junto con 45 pozos en concreto y cinco aliviaderos, con el propósito de reducir los vertimientos de aguas negras.
Según explicó Olga Lucía Alfonso Iannini, directora general de Cortolima, el proyecto apunta al saneamiento y la recuperación de la ronda hídrica del río Chipalo, así como a la conservación de microcuencas y la reducción de enfermedades respiratorias y gastrointestinales en la población ubicada en su zona de influencia.
“Hoy el río Chipalo muestra signos notables de descontaminación, pero su cuidado no termina aquí. Depende de la comunidad no arrojar basura ni contaminarlo para mantener este logro histórico que hoy le entregamos a Ibagué”, indicó la funcionaria, quien además detalló que el proyecto se desarrolló desde el sector de Calambeo hasta las inmediaciones de la calle 69.
Entre estudios de consultoría, el análisis de amenaza, vulnerabilidad y riesgo del afluente, y la construcción del colector de aguas residuales, la corporación ha invertido cerca de $13.000 millones, provenientes de la sobretasa ambiental. Además, la entidad expidió la resolución que delimita la ronda hídrica del río y establece sus áreas de protección y conservación.
“En 45 años nunca habíamos visto el río Chipalo tan limpio y con el agua tan clara. El cambio es evidente y beneficia a toda la comunidad. Es una obra que transforma el entorno y la calidad de vida. Es un resultado visible que marca un antes y un después para el barrio y la ciudad”, afirmó Jhon Jairo Quiñones, presidente de la junta de Acción Comunal del barrio Las Orquídeas.
De acuerdo con la caracterización biológica de la cuenca del río Chipalo, el afluente alberga 85 especies de árboles y arbustos, cinco de peces, 11 de anfibios y reptiles, 97 de aves y 22 de mamíferos, así como 53 géneros de mariposas.
El proyecto, vale mencionar, también comprendió el saneamiento y recuperación de la ronda hídrica de las zonas de influencia de las quebradas La Tusa, La Saposa, Las Ánimas, La Balsa y La Ambalá.










