Según la cabildante Gisella Vargas Narváez, más de 1.000 personas se movilizaron voluntariamente para auxiliar a los heridos, atender la emergencia y buscar sobrevivientes entre los escombros.
La conmoción y el dolor se apoderaron de Planadas tras el atentado terrorista que dejó cuatro personas fallecidas, 18 heridas y cerca de 177 viviendas afectadas.
La concejal Gisella Vargas Narváez aseguró que el municipio no enfrentaba hechos violentos de esta magnitud desde hace más de una década y reconoció que la comunidad continúa sorprendida por la tragedia.
“Llevamos más de 10 años sin ver estos atentados en nuestro municipio de Planadas como el que se presentó”, expresó la cabildante, quien también destacó la solidaridad de los habitantes, al señalar que más de mil personas se movilizaron voluntariamente para auxiliar a los heridos y rescatar a quienes quedaron atrapados entre los escombros.
La concejal hizo un llamado al Gobierno Nacional y Departamental para que mantengan el acompañamiento a las familias afectadas y garanticen la atención de las personas que permanecen hospitalizadas.
Además, insistió en la urgencia de culminar y entregar el Hospital Centro de Planadas, cuya infraestructura sigue pendiente y cuya necesidad quedó nuevamente en evidencia tras la emergencia.
Finalmente, pidió que la tragedia no quede en anuncios de apoyo temporal, sino que se traduzca en acciones concretas para recuperar al municipio y garantizar condiciones dignas de atención en salud para sus habitantes.











