El personero Educardo Espinosa Palacios señaló que el contrato de remodelación ya suma cerca de cinco meses y medio de prórroga y expresó preocupación por una eventual adición presupuestal al proyecto.
La Voz del Pueblo habló con el Personero de Ibagué, Eduardo Espinosa Palacios, quien manifestó preocupación por el desarrollo de las obras del Parque Centenario y la Concha Acústica, proyecto que tiene prórrogas en el cronograma y una posible adición de recursos.
Explicó el personero Espinosa Palacios, que el contrato inició en julio del año anterior con un plazo de ejecución de cinco meses y fecha de terminación prevista para el 15 de diciembre. Sin embargo, en la actualidad, el proyecto tiene vigencia hasta el próximo 31 de mayo tras dos prórrogas en tiempo.
De acuerdo con la información entregada durante la más reciente reunión, el proyecto presenta un avance cercano al 94 % y la entrega física estaría prevista para el 31 de mayo, mientras que el acta de recibo final se firmaría el 10 de junio.
“Ese Parque Centenario, como ustedes saben, inicialmente se proyectó un valor bastante alto. Al final terminó un contrato de casi $7.000 millones, un contrato que se dio de acta de inicio en julio del año inmediatamente anterior por cinco meses que vencían el 15 de diciembre. Hoy tiene dos prórrogas”, precisó Espinosa Palacios.
Enfatizó el Personero: “Hoy tenemos vigente el contrato hasta el 31 de mayo, es decir, a 31 de mayo tendremos una prórroga en tiempo fácil de casi cinco meses y medio y por eso hemos puesto, digamos, como el orden de contrato”.
El funcionario indicó que la Personería ha realizado visitas de inspección y mesas de trabajo con el contratista, el secretario de Obras Públicas, el supervisor y la interventoría para verificar el avance real de la obra.
No obstante, Espinosa expresó inquietud por la posibilidad de adicionar cerca de $3.000 millones al contrato a pocos días de finalizar el plazo establecido.
El Personero señaló que esta situación podría evidenciar posibles fallas en la planeación contractual y recordó que los recursos invertidos corresponden a dineros públicos que deben ejecutarse bajo criterios de economía y eficiencia.
“Esperamos, obviamente, que a 31 se pueda entregar esa obra, que puedan terminar los trabajos y que el constructor, es decir, el contratista, el supervisor y el mismo interventor entiendan que cada recurso que se entrega le cuesta a la ciudad, le cuesta a los ciudadanos porque son los impuestos que se pagan y esos impuestos no solamente deben reflejarse en obras de calidad si en obras que cumplan con los principios de economía y eficiencia”, concluyó Espinosa Palacios.











