Tras conocerse un caso en la Institución Educativa Niño Jesús de Praga, donde una urna fue trasladada hasta un ciudadano con movilidad reducida, la Misión de Observación Electoral explicó que se trata de un procedimiento autorizado para garantizar el derecho al voto.
El coordinador de la MOE Tolima, Cristian Martínez, aclaró en La Voz del Pueblo que el traslado de una urna hasta un elector con dificultades de movilidad no constituye una anomalía electoral, sino un mecanismo previsto dentro de los protocolos de la Registraduría.
Según explicó, esta medida se adopta cuando, por las condiciones de la infraestructura de algunos puestos de votación, no es posible ubicar todas las mesas en el primer piso o en zonas de fácil acceso.
“Es una medida contemplada para garantizar el derecho al voto de los ciudadanos. Cuando no es posible trasladar la mesa, la urna baja acompañada por funcionarios del Ministerio Público y testigos electorales para asegurar total transparencia”, indicó Martínez.
El funcionario enfatizó que este procedimiento busca eliminar barreras para las personas con movilidad reducida y garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho al sufragio sin contratiempos.
Finalmente, el coordinador precisó que la situación ocurrida en la Universidad Cooperativa, sede Centro, correspondió a un votante que sufrió un fuerte dolor en el pecho y dificultades de movilidad mientras votaba.
“Afortunadamente no fue ninguno de nuestros observadores. Fue un ciudadano que se sintió mal y, siguiendo los protocolos, se solicitó una ambulancia que lo trasladó a un centro asistencial para su valoración”, explicó.










