El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, lanzó una fuerte advertencia sobre el impacto en el sur del Tolima, asegurando que esta actividad ha disparado los homicidios, las riñas y la prostitución, afectando gravemente la seguridad y el tejido social del municipio.
La extracción ilegal de oro en el municipio de Ataco, sur del Tolima, encendió las alarmas del Gobierno Nacional debido al grave impacto social, ambiental y de seguridad que estaría generando esta actividad ilícita en la región.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que el aumento de homicidios, riñas, peleas y casos de prostitución en esta zona del departamento tendría relación directa con el crecimiento de la minería ilegal.
“Estamos revisando desde el Gobierno Nacional cómo abordar este fenómeno de manera integral”, afirmó el funcionario, quien reconoció que la problemática no solo afecta a Ataco, sino que se ha convertido en un desafío nacional.
Según explicó Sánchez, la situación en el municipio ya está dejando consecuencias preocupantes para las familias y las comunidades cercanas a las zonas de extracción clandestina: “Las personas que están viviendo esa minería ilegal están causando un daño a sus hijos, a sus esposas, a sus familias y al medio ambiente”, expresó.
El ministro fue enfático al señalar que los homicidios se han disparado en Ataco como consecuencia de las disputas y dinámicas criminales que rodean esta economía ilegal. Asimismo, indicó que la prostitución y las confrontaciones violentas también han aumentado considerablemente debido al movimiento de dinero y actores ilegales vinculados a la explotación minera.
Frente a este panorama, el Gobierno Nacional anunció una lucha frontal contra la minería ilegal y reiteró que el problema deberá enfrentarse no solo con acciones militares y policiales, sino también mediante estrategias sociales, económicas y ambientales que permitan recuperar el control institucional en las zonas afectadas.










