Mientras el kilo de ganado cayó de unos $10.000 a $6.500, el silo prácticamente se duplicó, pasando de $250.000-$300.000 a cerca de $550.000 por tonelada.
La emergencia por el intenso verano sigue cobrándole una costosa factura al campo de Valle de San Juan. El alcalde Jhon Anderson Bonilla confirmó que ya son más de 100 reses muertas por las difíciles condiciones climáticas, mientras pequeños ganaderos se ven obligados a vender sus animales a precios muy por debajo de lo habitual para evitar perderlo todo
“Es preferible recoger algo que un 100 % de nada”, aseguró el mandatario, al explicar que muchos campesinos, especialmente quienes tienen apenas tres o cuatro reses, están sacrificando su principal patrimonio para poder sobrevivir a la crisis.
La situación se complica por la caída en el precio del ganado. Según Bonilla, hace aproximadamente dos meses el kilo se comercializaba alrededor de $10.000, pero actualmente los productores estarían recibiendo ofertas de apenas $6.500, reduciendo considerablemente sus ingresos.
A esto se suma el incremento en el costo del alimento para los animales. El alcalde señaló que una tonelada de silo, que hace tres meses podía conseguirse entre $250.000 y $300.000, hoy alcanza aproximadamente los $550.000.
“Ya se está duplicando la comida para el ganado”, advirtió Bonilla, quien alertó sobre el impacto que esta crisis tendrá especialmente en las familias campesinas más vulnerables, que podrían quedarse sin animales y sin recursos para sostener sus hogares.










