Efraín Valencia afirmó que existen casos de legítima defensa en los que un arma puede ayudar a proteger la vida y los bienes; no obstante, recalcó que su porte debe estar estrictamente parametrizado para evitar que genere mayores riesgos.
El debate sobre el porte de armas vuelve a tomar fuerza en Colombia y desde el sector empresarial del Tolima consideran que esta herramienta puede contribuir a la protección de ciudadanos y empresarios, siempre que exista un estricto control por parte de las autoridades.
Efraín Valencia, presidente del Intergremial del Tolima, sostuvo que el punto central no es solamente permitir el porte, sino garantizar que las armas sean utilizadas exclusivamente por personas que cumplan los requisitos y tengan una finalidad legítima de protección.
“Lo clave y lo más fundamental en todo este ejercicio es que las armas lleguen a quien realmente le dé el uso adecuado para su protección”, afirmó Valencia.
El dirigente gremial cuestionó que durante años buena parte de las armas hayan terminado en manos de personas vinculadas con actividades delincuenciales, mientras ciudadanos que buscan protegerse enfrentan restricciones para acceder a mecanismos de defensa.
Sin embargo, Valencia reconoció que el porte de armas también puede generar riesgos y por eso insistió en la necesidad de establecer una rigurosa parametrización, verificación y cumplimiento de las condiciones fijadas por el Gobierno Nacional.
“Siempre que hay armas, pues obviamente, puede generar una condición compleja alrededor así sea de la misma defensa”, señaló.
Para el presidente del Intergremial, existen situaciones en las que ciudadanos pueden hacer uso legítimo de un arma para proteger su vida, sus hogares o sus bienes, particularmente ante hechos de inseguridad.
Valencia también destacó que esta posibilidad corresponde a una propuesta que, según señaló, había sido planteada durante la campaña presidencial y que ahora estaría avanzando hacia su implementación.










