Daniel Orjuela sostuvo que la empresa privada habría generado cerca de 5.000 nuevos empleos formales. Fenalco Tolima advierte que vendedores informales, emprendedores y trabajadores transitorios están regresando a sus hogares al no encontrar oportunidades laborales.
Las cifras de empleo del DANE encendieron las alarmas del sector empresarial en Ibagué, anque la tasa de desocupación de la ciudad disminuyó apenas 0,1% frente al mismo trimestre del año anterior, también cayó de manera significativa el número de personas ocupadas.
Daniel Orjuela, director de Fenalco Tolima, señaló que Ibagué registra más de 15.000 ocupados menos en comparación con el mismo periodo del año anterior.
A esto se suma una reducción cercana a 20.000 personas en la fuerza laboral, quienes dejaron de buscar empleo y regresaron principalmente a los oficios del hogar.
Uno de los principales movimientos se registra en el sector público. Según Orjuela, alrededor de 7.000 ocupados menos estarían relacionados con la transición de contratistas en entidades como alcaldías, Gobernación, salud, seguridad y educación.
Sin embargo, el panorama muestra un contraste; mientras disminuye la ocupación general, el empleo formal en el sector privado creció cerca de 5.000 puestos de trabajo, lo que para Fenalco demuestra que las empresas vienen realizando esfuerzos para sostener y generar empleo.
El dirigente también llamó la atención sobre la situación de vendedores ambulantes, trabajadores transitorios y emprendedores que ingresan temporalmente al mercado laboral durante eventos como el Festival Folclórico Colombiano, pero posteriormente regresan a sus hogares ante la falta de oportunidades permanentes.
“Tenemos que hacer una estrategia, que los ocupados que tengamos hoy se mantengan en el tiempo para que los nuevos que lleguen vengan a sumar”, sostuvo Orjuela.
La preocupación de Fenalco va más allá de las cifras de un trimestre. De acuerdo con el dirigente gremial, Ibagué actualmente tiene entre 220.000 y 224.000 ocupados, una cifra similar a la registrada en 2012, lo que evidenciaría un estancamiento de la capacidad de generación de empleo de la ciudad.










