Es una de las conclusiones de la Mesa Técnica de Seguimiento al Fenómeno del Niño,en la cual participó la Administración Municipal y que fue convocada por Asocapitales. Allí el IDEAM explicó cómo avanza este fenómeno y sus implicaciones para cada región.
La Administración Municipal participó en la II Mesa Técnica de Seguimiento al Fenómeno del Niño, donde expusieron cómo se ha manejado la respuesta ante emergencias por incendios forestales en la ciudad.
Allí el IDEAM, explicó el desarrollo de este fenómeno y sus implicaciones para las ciudades, y precisó que podría ser el más fuerte en las últimas cinco décadas.
“En esta jornada que compartimos con el Gobierno Nacional y las 32 ciudades capitales del país, pudimos contarles cómo nos ha ido en Ibagué durante esta temporada de menos lluvias, de incidencia del Fenómeno del Niño y el apoyo que hemos prestado a los demás municipios del Tolima”, indicó Humberto Leal, secretario de Ambiente y Gestión del Riesgo.
Esta fue la oportunidad para mostrar toda la capacidad operativa y de respuesta con la que cuenta Ibagué para atender las emergencias, especialmente de incendios forestales; con 58 unidades operativas de bomberos oficiales, 19 de bomberos voluntarios y más de 20 vehículos. Asimismo, el apoyo que se ha brindado a municipios como San Luis, Coello, Rovira, Piedras, Valle del San Juan, Venadillo, entre otros.
La Mesa Técnica fue liderada por Andrés Santamaría, director de Asocapitales; David Santiago Tamayo, director de la UNGRD; Andrés Eduardo Herkrath, director del IDEAM; viceministros del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Comisión de Regulación de Energía y Gas, organismos de socorro, entre otros actores involucrados en este Fenómeno.
Por otro lado, el reporte que entregó el IDEAM, indica que la intensidad y probabilidad del Fenómeno del Niño es muy fuerte para el periodo de septiembre del 2026 a marzo del 2027, con un 90% de que persista hasta la primavera del próximo año; esto quiere decir que podría ser el más fuerte en las últimas cinco décadas.
Lo anterior obliga, no solo a Ibagué sino a todo el departamento, a iniciar una cultura de ahorro eficiente de agua y energía, porque pueden verse afectados por esta larga temporada de sequía.











