El excoordinador de la Unidad de Gestión Territorial (UGT) de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en Tolima, Andrés Rubio, aseguró que la terminación de los contratos de prestación de servicios en la entidad obedeció al vencimiento de los contratos a nivel nacional y no a una situación particular de la oficina regional.
Rubio respondió a una publicación en la que se cuestiona la gestión de la UGT en el departamento y señaló que los contratos de los 83 contratistas finalizaron el pasado 30 de junio, como estaba previsto desde el inicio de la vigencia contractual.
“A nivel Colombia los contratos que hizo la Agencia Nacional de Tierras, incluidos los de la Unidad de Gestión Territorial del Tolima, iban hasta el 30 de junio de este año, razón por la cual todos éramos conscientes de que nuestro vínculo contractual llegaría hasta ese día”, explicó.
Indicó que actualmente la Agencia adelanta un nuevo proceso de contratación desde el nivel central, el cual suele tomar varias semanas. Precisó que la prioridad la tienen las mujeres gestantes y en período de lactancia, cuyos trámites ya comenzaron.
El exfuncionario también rechazó los señalamientos sobre una presunta mala gestión durante su coordinación y destacó algunos resultados alcanzados por la UGT en Tolima.
“Se logró avanzar de seis a 24 comités de reforma agraria. Asimismo, se formalizaron más de 28.000 hectáreas de familias que eran poseedoras de predios, pero no tenían la titularidad, y se entregaron más de 30 fincas”, afirmó.
Rubio sostuvo que la publicación afecta su imagen y la de la entidad, por lo que decidió pronunciarse públicamente para explicar la situación.
Frente al funcionamiento de la oficina en Ibagué, indicó que la atención al público continúa y que únicamente permanecen contratadas las personas encargadas de atención al ciudadano y servicios generales, mientras avanza el nuevo proceso de vinculación.
También aclaró que las decisiones sobre contratación, presupuesto y número de contratistas dependen exclusivamente de la dirección nacional de la Agencia Nacional de Tierras en Bogotá.
“La contratación no depende de la UGT, sino del nivel central. Todas las directrices, las metas y el funcionamiento vienen directamente desde Bogotá”, concluyó.










