Una grave denuncia ha encendido las alarmas en Ibagué tras revelarse las deplorables e inhumanas condiciones en las que se encuentran los privados de la libertad en el Complejo Carcelario y Penitenciario COIBA Picaleña, quienes completan dos días sin servicios públicos básicos.
A través de un comunicado oficial emitido este 21 de junio de 2026, el Movimiento Nacional Carcelario (MNC) denunció públicamente una vulneración crítica de derechos humanos y exigió la intervención inmediata de las autoridades de control ante el riesgo inminente de una tragedia sanitaria.

Según el reporte entregado por la organización defensora de los derechos de los reclusos, la crisis dentro del penal comenzó el pasado viernes 19 de junio, fecha desde la cual las instalaciones permanecen completamente sin el servicio de energía eléctrica y sin un acceso adecuado al agua potable.
Por medio de una desgarradora carta escrita a mano que logró salir del centro penitenciario, los propios internos revelaron la cruda realidad que están viviendo en los patios, advirtiendo sobre una urgente necesidad de atención en salud y sanidad debido a los fuertes malos olores y al riesgo inminente de epidemias por la contaminación acumulada. El panorama más alarmante y crítico de la denuncia se concentra en la situación de los internos enfermos con patologías crónicas, ya que medicamentos vitales como la insulina requieren refrigeración obligatoria y la falta prolongada de fluido eléctrico está dañando los tratamientos, poniendo sus vidas en peligro directo. Ante el preocupante silencio institucional de las directivas de la cárcel, el MNC exigió de manera urgente la intervención del INPEC, la USPEC, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría para que se restablezcan de inmediato los servicios básicos en la estructura y se eviten consecuencias irreparables o pérdidas humanas.











