Según Jhon Anderson Bonilla, estos pobladores también han tenido pérdidas considerables.
La emergencia del campo en Valle de San Juan ha puesto sobre la mesa una difícil encrucijada: mientras se necesitan terrenos y alimento para atender a las comunidades afectadas por el verano, los pocos agricultores que cuentan con riego también enfrentan pérdidas y dificultades para sostener sus propias actividades productivas.
El alcalde Jhon Anderson Bonilla aseguró que desde la Administración se han explorado alternativas para trabajar conjuntamente con los productores, incluso con maquinaria a menor costo, pero advirtió que no resulta sencillo pedirles que cedan sus terrenos productivos.
“Ellos están igual o peor”, afirmó el mandatario al referirse a los agricultores de las zonas de Capote y Santa Rosa, un pequeño sector arrocero que, según explicó, lleva aproximadamente dos años registrando pérdidas.
Bonilla reconoció que la solidaridad es necesaria, pero insistió en que cualquier solución debe tener en cuenta la realidad económica de los propios productores.
“¿Quién se va a prestar para poner su terreno con riego y no poder cultivar el mismo solamente por poderle dar comida a la comunidad?”, cuestionó el mandatario.
Y señaló que las principales zonas con riego, ubicadas en las veredas Capote y Santa Rosa, corresponden a un pequeño sector arrocero que también acumula pérdidas desde hace dos años.










