Andrea Montoya asegura que su hijo continúa enfrentando graves secuelas físicas y emocionales tras el accidente. La madre cuestiona las demoras del proceso judicial, denuncia presuntas irregularidades y exige una condena ejemplar.
Lo que comenzó como un accidente de tránsito terminó convirtiéndose en una pesadilla que, según Andrea Montoya, su familia sigue viviendo casi dos años después. La mujer, madre de Camilo Devia, rompió nuevamente el silencio en entrevista con La Voz del Pueblo y expresó su indignación por lo que considera una prolongada espera de justicia en el caso que involucra a Steven Núñez, excandidato al Concejo de Ibagué.
Con la voz cargada de indignación, Andrea aseguró que desde el primer momento le generaron preocupación las circunstancias del accidente y las versiones que comenzaron a circular en redes sociales. Según relató, en grabaciones difundidas después de los hechos se habría hablado de un posible estado de embriaguez y de un supuesto intento de cambiar de vehículo. Por ello, afirmó que presentó una denuncia relacionada con la actuación de agentes de tránsito y las presuntas irregularidades que, a su juicio, se habrían presentado durante el procedimiento. Estas afirmaciones deberán ser contrastadas con los documentos y las autoridades competentes.
Pero su mayor preocupación está en el estado de salud de su hijo y en la incertidumbre sobre el proceso judicial. Según contó, la Fiscalía estaría pendiente de un traslado del caso a la dependencia competente, mientras que, de acuerdo con la información que ha recibido, la falta de juez estaría dificultando el avance del trámite. La madre teme que las demoras terminen favoreciendo al señalado y pide que se garantice una investigación efectiva, sin privilegios ni interferencias.
“Yo tenía un muchacho sano y me tocó enseñarle desde caminar hasta reconocer los objetos”, expresó Andrea al recordar el duro proceso de recuperación de Camilo. Según su testimonio, el joven ha tenido que acudir a múltiples especialidades médicas, entre ellas neurología, neurocirugía, cirugía maxilofacial, psiquiatría, psicología, otorrinolaringología, urología y clínica del dolor. Además, manifestó que actualmente no puede permanecer solo, debido a las dificultades que todavía enfrenta.
La madre también recordó que tuvo que ver a su hijo en una unidad de cuidados intensivos en una condición que describió como devastadora, incluso después de una intervención en la que quedó sin parte del cráneo. Desde entonces, aseguró, su vida familiar cambió por completo. Las noches sin dormir, las citas médicas y el acompañamiento permanente hacen parte de una rutina que, según ella, no existía antes del accidente.
Otro de los puntos que generó controversia en sus declaraciones tiene que ver con los acercamientos que, según Andrea, sostuvo en dos oportunidades con Steven Núñez para intentar encontrar una salida a la situación. La mujer afirmó que esos encuentros no dieron resultados y sostuvo que nunca ha recibido dinero de él ni de su familia. También rechazó las versiones que, según dijo, presentan a su familia como personas interesadas en obtener una indemnización.
“Yo no quiero que esto se quede solamente en plata. Yo quiero una condena ejemplar, que se haga justicia”, manifestó Andrea, quien insistió en que las secuelas que enfrenta su hijo no se pueden reparar únicamente con una compensación económica.
La polémica volvió a tomar fuerza después de que, según relató la entrevistada, algunas personas le comentaran que Núñez estaría nuevamente haciendo campaña para llegar al Concejo de Ibagué. Andrea aseguró que le indignó conocer versiones según las cuales él estaría mostrando documentos de una conciliación para dar a entender que el asunto ya estaba solucionado. Ella negó que exista una solución definitiva y afirmó que el caso sigue siendo motivo de preocupación para su familia.
La mujer también cuestionó que, a su juicio, el señalado pudiera encontrar respaldo en círculos políticos o personas cercanas. Sin embargo, estas afirmaciones corresponden a sus preocupaciones y señalamientos, y no constituyen por sí mismas prueba de interferencias en el proceso judicial.
“No me voy a quedar callada”, advirtió Andrea, quien aseguró que continuará acudiendo a las instancias que considere necesarias para que el caso avance. Su llamado también estuvo dirigido a quienes conducen después de consumir bebidas alcohólicas: pidió no subestimar los riesgos de manejar en esas condiciones y recordó que las consecuencias de un accidente pueden cambiar para siempre la vida de una persona y de toda su familia.
Hoy, mientras Camilo continúa enfrentando las secuelas que su madre describe, Andrea insiste en que su principal exigencia es que el proceso avance y que las autoridades esclarezcan lo ocurrido. Casi dos años después, la familia sigue esperando respuestas.










