Hoy los 6 involucrados están tras las rejas pagando 50 años de cárcel. El próximo general de la República narró cómo ha sido su carrera de oficial.
Una historia de dolor, valentía y perseverancia que hoy tiene un nuevo capítulo. El coronel Libardo Fabio Ojeda Erazo, excomandante de la Policía en el Tolima y actual director del Gaula, fue llamado al curso de ascenso para brigadier general de la República de Colombia, una distinción que lo acerca a la cima de su carrera policial y que recibió con la emoción de quien ha enfrentado duras pruebas dentro y fuera de la institución.
Su camino comenzó a los 16 años, cuando tuvo que elegir entre una beca para estudiar Geología en la Universidad Nacional de Colombia y vestir el uniforme de la Policía. Eligió la institución por impulso de su padre y, después de tres décadas de servicio, su nombre fue seleccionado por la Junta de Generales y las instancias correspondientes del Gobierno nacional para avanzar hacia el generalato. Su trayectoria incluye su paso por el departamento del Tolima, donde dejó una huella que recuerda con especial cariño, y su trabajo en Cúcuta, una región fronteriza afectada por múltiples fenómenos criminales.
Sin embargo, hay una herida que nunca cerrará: en 2018, su hermano, también oficial de la Policía, fue secuestrado y asesinado durante un paseo millonario. La tragedia golpeó a toda su familia y dejó una marca imborrable en su madre, quien, según contó el coronel en entrevista con La Voz del Pueblo, continúa visitando cada domingo la tumba de su hijo. Desde entonces, combatir el secuestro dejó de ser solamente una misión institucional y se convirtió también en una causa profundamente personal.
En medio de ese dolor, Ojeda Erazo encontró fuerzas para continuar. Durante la entrevista reveló que los seis responsables del secuestro y asesinato de su hermano fueron capturados y condenados a penas superiores a los 50 años de prisión. Hoy, al frente de los Gaula, trabaja contra el secuestro y la extorsión, con la convicción de impedir que otras familias colombianas tengan que vivir una tragedia semejante.










