La alta corte amparó los derechos fundamentales de acceso a la administración de justicia, debido proceso y a vivir una vida libre de violencia de la señora Virgelina, en un caso de homicidio ocurrido en el año 2000, donde murió un carnicero, quien era el jefe de la mujer.
La Corte Constitucional, a través de la sentencia T459-24, protegió los derechos de Virgelina Aguiar Cifuentes, una mujer en Ibagué que fue condenada por homicidio sin tener en cuenta el contexto de violencia sexual del que fue víctima.
La Corte amparó el debido proceso y a vivir una vida libre de violencia, que para este caso calificó como «grave e injusta» y ordenó que la mujer sea dejada en libertad en las 48 horas siguientes después de notificada la sentencia.
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Asimismo, dejó sin efectos la segunda instancia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagué del 23 de junio de 2005, dentro del proceso penal ordinario seguido contra Virgelina Aguiar Cifuentes.
De igual manera, ordenó que en los 60 días siguientes a esa decisión de la Corte, profiera una sentencia de reemplazo, donde se elimine todo sesgo de género, en la cual garantice este enfoque, tanto en la valoración de las pruebas que quedaron consignadas en las sentencias de instancia, como en la interpretación y aplicación de las causales de exclusión de responsabilidad por tratarse de una defensa legítima, y de atenuación de la culpabilidad por ira o intenso dolor, en el contexto específico de violencia contra la mujer.
Virgelina fue condenada en segunda instancia en el 2005 a 28 años y nueve meses de prisión por el delito de homicidio agravado por indefensión de la víctima. Sin embargo, ella presentó una acción de tutela al considerar que se le desconoció el debido proceso y no se tuvo en cuenta la atenuante de ira e intenso dolor.
En los hechos que ocurrieron el 21 de julio del año 2000, Virgelina asesinó con un hacha a su arrendatario y jefe, José Virgilio Campos García, un carnicero de la plaza de La 21, quien, según su relato, la amenazó con un cuchillo y con no permitirle conocer el paradero de sus hijos -que la noche de los hechos habían sido dejado en otro lugar-, para abusarla sexualmente.
Después del abuso, el hombre siguió negándose a entregar información sobre los hijos de Virgelina e insistió en seguir obligándola a tener relaciones sexuales, por lo que la mujer tomó uno de los cuchillos de la carnicería y lo atacó.
Virgelina permanece en prisión desde el 4 de febrero de 2022, cuando se enteró de que había una orden de captura en su contra en un retén de la Policía y aseguró nunca le fue notificada.











