Ese es el balance que entregó la animalista Julieth Barrios en La Voz del Pueblo, tras denunciar presuntas irregularidades, falta de autoridad y consumo excesivo de alcohol durante las tradicionales festividades de la segunda ciudad del Tolima.
Las corralejas y cabalgatas realizadas este fin de semana en El Espinal volvieron a quedar en el centro de la polémica tras las denuncias de la animalista Julieth Barrios, quien aseguró que los eventos estuvieron marcados por el exceso de alcohol, la falta de controles y situaciones que pusieron en peligro tanto a personas como a animales.
De acuerdo con la activista, uno de los hechos más delicados se registró durante las corralejas, donde una persona resultó gravemente herida y permanece bajo atención médica. Aunque en redes sociales circularon versiones sobre un posible fallecimiento, hasta el momento no existe confirmación oficial sobre su muerte.
“Hay una persona que está supremamente grave en el hospital. Se dijo que había fallecido, pero eso no ha sido confirmado oficialmente”, manifestó Barrios durante una entrevista concedida a La Voz del Pueblo 920 AM.
La defensora de los animales también denunció que durante las cabalgatas se presentaron al menos dos caídas de jinetes presuntamente relacionadas con el consumo excesivo de alcohol. Uno de los casos generó especial preocupación debido a que un caballo perdió el control y cayó violentamente junto con su montador.
Según el relato de Barrios, el accidente ocurrió cuando una persona accionó un arma de fulminantes en medio del recorrido, provocando que el caballo se asustara y reaccionara de forma inesperada.
“El caballo se estresó, se levantó y terminó cayendo junto con el jinete. Estuvo muy cerca de desnucarse contra un andén y un árbol. Si el golpe hubiera sido más fuerte, el desenlace habría sido fatal tanto para el animal como para el caballista”, aseguró.
La animalista también cuestionó la ausencia de controles efectivos por parte de las autoridades y afirmó que durante varios de los incidentes no observó presencia de la Policía para atender las emergencias o controlar el comportamiento de algunos participantes.
Asimismo, denunció haber sido víctima de agresiones verbales por parte de algunos asistentes cuando intentó registrar en video lo sucedido y advertir sobre los riesgos que estaba generando el consumo de alcohol durante las festividades.











